Presente y energía vital

Por: Gisela Hengl

Para vivir conectado y presente a la percepción de que todo es energía vital, se requiere de una condición física, mental y emocional en balance.

La energía vital es una inteligencia cósmica que está siempre con nosotros y está compuesta por un potencial inmensurable, da alma a los seres vivos, desarrolla funciones creativas en el plano material y en el campo invisible.

Para mantenerse en la frecuencia más elevada de la energía vital (o prana), es necesario observar la calidad de nuestros pensamientos, así como los patrones de los cuerpos físicos, mentales y emocionales.

En el presente no existe la lucha, no hay desgaste de energía con conflictos internos. En el presente sólo es la presencia.

Lo que interfiere en nuestra frecuencia vibratoria con nuestro nivel de energía vital son los pensamientos negativos y los dramas cotidianos. Eso nos distancia de nuestro potencial y hace que volvamos a ser guiados por el ego, vibrando bajo. Nuestras palabras pierden poder, la frecuencia baja al inconsciente colectivo y nos distanciamos del silencio y la quietud.

Nuestras acciones pasan a ser apenas una reproducción de los patrones establecidos en este nivel tenso de vibración. Elevar la frecuencia es vaciar el vaso y percibir que el vacío es un universo de infinitas posibilidades, el amor, la paz y la dicha es lo que somos. Cuando la mente no se apodera de ti, experimentas lo que ya eres: amor, dicha, paz - presencia ilimitada.