No te asustes de tu miedo

Por: Gisela Hengl

Inspirado en los Monjes de Shaolin; Jerzy May

 

No te asustes de tu miedo, ni tengas miedo a los miedos de los demas, solo observa, y cada vez que te das cuenta que tú tienes miedo, Y comienzas a paralizarte, detente, no hagas nada, aquiétate, no pienses, mantente derecho y dirige tu atention a  tu respiración.

Llena tus pulmones, tu vientre y todo tu cuerpo con la respiracion Y exhala lentamente, en conciencia de ti  vuelve a inhalar. Repitalo varias veces, si puedes mueve tus brazos y sacude tu cuerpo.

Concéntrate en tu miedo, no lo niegues, acéptalo, conócelo, experiméntalo, déjalo entrar, no lo resistas. Si puedes, identifica y escribe lo que temes, y preguntate si ¿Tienes la prueba absoluta de que lo que temes realmente se puede hacer realidad? Escribe  una lista de lo peor que crees que puede suceder; medítalo y encuentra la bendición y aceptación en todos  tus temores.

Identifica  lo que temes y date cuenta de tus pensamientos;  observa las sensaciones que estos pensamientos  producen; no los hechos producen el miedo sino los pensamientos relacioandos a los hechos nos conjelan y nos paralizan. 

Date cuenta que has sobrevivido muchas experiencias en el pasado que te parecian  insoportables solo pensarlos o imaginarlos, Y cuando sucedian;  a pesar de lo muy doloroso que hayan sido, estas aquí y  los has superado, solo date cuenta.

La realidad es mucho mas amable que el mundo imaginario que impones a la realidad; si el estrés se apodera de ti, y te conjelas o te sientes paralizado por el miedo imaginario (que parece tan real en estos momentos) detente, no hagas nada, no pienses, solo observa tu respiración, muevete, sacudete y  mantente derecho mientras siges respirando en conciencia de ti mismo.

Los monjes de Shaolin dicen: Empuja y abre la puerta a tus miedos, no temes lo que crees que  hay atrás de estas puertas, visualízate caminando como  una persona libre de miedo,  toma la manija de la puerta  y abrela; con seguridad  mira lo que hay adentro. Lo que miro pierde poder,  lo que no miro, tiene poder sobre mí.

Cuando te das cuenta que el miedo comienza a paralizarte a partir de  ahora recuerda….. detenerte, y  no hacer  nada, aquietarte, no pienses,  mantente derecho,  toma la manija Y  empuja la puerta para ver que hay detrás,  Y míralo,  míralo de frente.

Abrazalos  respira a través de ellos y regresa a lo verdadero dentro de ti.